Hay un cierta justicia divina en el hecho de que a Díaz Ayuso le acometa la ‘crisis de los pocholos’
Ya iremos a lo del expríncipe inglés cuando se pasen las arcadas de todo el asunto. Pero la autopsia de hoy no puede eludir la fascinante -de un modo insano- situación vivida en Madrid con Isabel Díaz Ayuso y sus ‘pocholos’ -en Euskalherria, potxoloak, por su ego regordete-. Como al parecer iban como los huevos camperos, en cartones de media docena, el cese de uno ha provocado la dimisión de otros cinco, fieles a la fe en su líder -un tal Antonio Castillo- más que al sistema democrático.
Castillo, cuya influencia sobre ‘los pocholos’ la habría querido para sí Charles Manson con sus acólitos, fue el ojito derecho de la presidenta y........
