Entre el olvido, la costumbre y el asco
Dicen los que saben que el cerebro humano amortigua el impacto de lo terrible para soportarlo emocionalmente. Pues será verdad, porque motivos hay para estar más que asqueados. Ahí juegan su papel el olvido y la costumbre cuando el primero no es posible.
Hemos olvidado convenientemente a los palestinos de Gaza, por poner el caso, a la vista de que no podemos, no sabemos o no queremos poner freno a la política genocida y colonial de Benjamin Netanyahu y su fe sionista radical.
Nos hemos acostumbrado a que Vladímir Putin gane lentamente su guerra ilegítima contra Ucrania porque el régimen se sostiene con superávit en su balanza........
