Acompañar en el duelo no es atar a nadie a él
Algunos han hallado un filón para hacer sonar la charanga con cada excarcelación, progresión de grado o permiso de un preso de ETA. Esta semana le ha tocado a Soledad Iparragirre, alias ‘Anboto’, que se beneficiará de un procedimiento de reinserción reglado. El dolor que causa a las víctimas de la banda es comprensible, incluso tras 22 años de prisión. Atarlas al duelo, no.
Al resto, a los que les renta que nadie pase la página emocional aunque duela, no se les ha visto el mismo seguimiento del cumplimiento de penas de los 52 miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado condenados por torturas y los más de 500 por trato degradante entre........
