Las ideas no dan de comer
LA HABANA, Cuba. – En Cuba se habla mucho, y quizá demasiado, de las ideas; ideas por aquí, ideas por allá, ideas por todos lados. Y también escuché, y no en pocas ocasiones, alguna que otra mención a eso que todavía exhibe el nombre de “Batalla de Ideas”, esas batallas que, según se asegura, salieron de la cabeza de Fidel Castro.
Recuerdo que, para entonces, fuimos muchísimos los que nos preguntábamos para qué servirían esas “batallas de ideas”, y recuerdo a un vecinito del barrio que escuchaba todo lo que se decía sobre el asunto, y que tuvo la idea de vestirse, con la complicidad de su madre, de idea. El niño, más bien la madre, decidió componerlo con la ropa más vieja, con esa que exhibía unos cuantos estropicios.
Y la madre no le dio un beso, la madre le dio un palo, un palo que sería la representación de una escopeta en esa contienda de ideas. Y todo eso fue culpa de Fidel Castro, el “gran ideólogo” ese que siempre decidiera cuales serían las ideas que debían entrar en batallas, y cuales quedaban en la reserva, en una retaguardia que podría pasar alguna vez un poco más........
