Los minerales críticos bajo el corolario Trump
El mapa de la nueva guerra por los minerales se extiende desde los salares de litio de América del Sur hasta los yacimientos de tierras raras de Groenlandia. Su vocabulario es conocido: resiliencia de las cadenas de suministro, seguridad nacional, diversificación y asociación. Bajo estas frases neutrales subyace un proyecto más antiguo. Estados Unidos quiere reorganizar la riqueza mineral del hemisferio occidental en torno a sus propias necesidades industriales y militares mientras mantiene a China a distancia. El nombre más reciente de esta ambición es el corolario del presidente Donald Trump a la Doctrina Monroe de 1823, apodado burdamente “Doctrina Donroe” [contracción de Donald y Monroe]. El chiste es burdo, pero la política no.
Los minerales críticos no son críticos por naturaleza. El cobre, el litio, el grafito, el cobalto, el níquel y las tierras raras se vuelven críticos dentro de un sistema de producción particular que requiere cada vez más redes eléctricas, baterías, centros de datos, semiconductores, satélites y aviones de combate. La Agencia Internacional de Energía prevé que la demanda de estos minerales será casi el doble hacia 2040 conforme a las políticas establecidas y que la demanda de litio se habrá más que triplicado. El obstáculo decisivo no es la geología, sino el dominio de la metalurgia, las patentes, las finanzas, la separación, la refinación y los mercados. China refina más del 90% del galio, el grafito, el manganeso y varias categorías clave de tierras raras del mundo. Este es el hecho industrial que los documentos de seguridad de Washington convierten en el lenguaje de la “amenaza”.
En abril de 2025, la Casa Blanca ordenó una investigación en virtud de la sección 232 sobre los minerales críticos procesados y sus productos derivados, considerando la dependencia de las importaciones como una posible amenaza para la seguridad nacional. En enero de 2026, después de que la investigación concluyera que tales importaciones sí amenazaban la seguridad de Estados Unidos, el presidente Trump ordenó entablar negociaciones con los socios comerciales y propuso precios mínimos y otras restricciones comerciales. En julio, invocó la Ley de Producción de Defensa para la recuperación de minerales críticos a partir de chatarra y bienes usados. En conjunto, estas medidas del gobierno de Estados Unidos configuran una política industrial beligerante respaldada por aranceles y amenazas militares.
La política de Estados Unidos en materia de minerales críticos está diseñada no solo para buscar minas en el extranjero, sino también para ejercer autoridad política sobre dónde se pueden vender estos minerales, quién puede procesarlos y qué bancos pueden financiar la cadena. La orden ejecutiva de Trump de 2025 sobre los minerales de los fondos marinos declaró su objetivo con una claridad inusual: Estados Unidos fortalecerá “las asociaciones con los aliados y la industria........
