Mis influencers (Parte III): Julián Iglesias y los soldaditos de plomo
Foto: Cortesía del autor.
La primera vez que entré a la casa de Julián Iglesias lo hice movido por la curiosidad de niño. Vivía pared con pared a la nuestra, pero su puerta se abría muy poco y cuando lo estaba apenas se veía hacia adentro, pues los bombillos escaseaban en medio de una sala llena de libros hasta el techo. Literalmente hasta el techo.
Entré lentamente un día que su puerta carmelita y pesada no tenía la argolla de arriba enganchada. Sería como las 5 de la tarde y el viejo Julián, de casi 80 años, había acabado de llegar del trabajo. Era periodista de la revista Bohemia y cada semana le regalaba a mis abuelos un ejemplar de la revista.
Siempre, antes de entrar, se recostaba en el marco de la puerta de nuestra sala y preguntaba a mis abuelos en español con z para cada palabra que llevaba s: "¿cómo van por casa, cómo está el pequeño (se refería a mi), le gustó el libro que le dejé?... Eran tiempos de muchas horas acostado en un sofá con mi abuela Pucha leyéndome libros de cuento que Julián proveía para entretenerme y aprender.
Pocos de mi familia habían podido cruzar la........
