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No existe justificación alguna para una agresión contra Cuba

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04.05.2026

Foto: Tomada de Cubaminrex.

Intervención del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba “Por un mundo sin bloqueo: solidaridad activa en el Centenario de Fidel”.

Intervención del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba “Por un mundo sin bloqueo: solidaridad activa en el Centenario de Fidel”.

Compañero Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República,

Compañero Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular,

Compañero Primer Ministro,

Compañero Secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba,

Compañera Teresa Amarelle, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas,

Queridas compañeras y compañeros:

Gracias. Profunda gratitud a todas y todos, y al amplísimo movimiento internacional que ustedes representan, por su persistente, infatigable y victoriosa solidaridad con el pueblo cubano.

La demostración de ayer del pueblo cubano, más de 500 mil habaneros, y más de 5 millones de cubanos, que a lo largo y ancho de todo el país, realizaron una demostración consciente de unidad, de resistencia, de creación, de compromiso con la Revolución, y de disposición de defenderla con las ideas o con las armas, ha sido un hecho trascendente. Ha sido una jornada histórica, vibrante, que esperemos que el imperialismo estadounidense haya tomado buena nota.

Vivimos un tiempo particularmente peligrosos para la humanidad y para Cuba.

En un escenario internacional crecientemente inestable, se normaliza el uso de la fuerza, se habla de la llamada paz basada en la fuerza. La proliferación de las medidas coercitivas unilaterales, las guerras cognitivas o no convencionales, la ocupación de territorios, la conquista de recursos naturales, la inobservancia y violación del derecho internacional, la aplicación brutal de instrumentos de dominación, más que de hegemonía, vuelven a colocar al mundo en una situación de crisis multidimensional y amenazan a Cuba, que está en el colimador, en el punto de mira del imperialismo. 

Recordarán ustedes el infame Memorando del subsecretario Mallory. Fue la primera formulación, clasificada por muchos años, del diseño y de los objetivos del bloqueo a Cuba. Provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno. Es, hasta este minuto, la esencia de la política estadounidense contra Cuba.

El reforzamiento del bloqueo en los últimos 10 años ha tenido obviamente impacto en materia de consecuencias sociales y humanitarias y en nuestro desempeño económico. Desde el 2019, con la incorporación de 243 medidas coercitivas adicionales, extremaron el empeño de privar a Cuba de los suministros, incluidos en aquel verano de 2020, en particular los suministros de combustible. La aplicación cruel de las medidas de bloqueo y el reforzamiento de este en el ámbito de la salud, el equipamiento médico y los medicamentos, jamás podrá ser olvidado en nuestro pueblo como uno de los peores episodios en la ejecución de la política imperialista contra Cuba, con la negación de ventiladores pulmonares, la obstaculización de balones de oxígeno medicinal durante la pandemia de COVID-19.

El 29 de enero de este año, Estados Unidos adoptó la medida adicional y extraordinaria de amenazar con represalias arancelarias a todo país desde cuyo territorio, compañías, organizaciones de negocios, se exporte combustible a Cuba. Se trata, en efecto, de un bloqueo energético absoluto que se suma al bloqueo económico recrudecido y a la acumulación de sus efectos durante más de 60 años. 

Es un acto de guerra. Equivale a un bloqueo naval, tipificado en el derecho internacional como un acto de guerra.

Cuando se aplicó el bloqueo naval contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, rápidamente el gobierno de Estados Unidos cambió el nombre, para evitar aparecer como un delincuente internacional, y empezó a llamarle cuarentena. Recordando aquella aplicada contra Cuba cuando la Crisis de Octubre o la Crisis de los Misiles.

Es un acto que provoca daños extraordinarios a nuestra población, a cada familia cubana, y que provoca consecuencias también muy graves a nuestra economía. De hecho, había empezado a afectarnos desde antes, cuando mandos militares estadounidenses empezaron a perseguir, interceptar y confiscar buques petroleros extranjeros en el Caribe, o más allá.

Se sabe que Cuba no puede producir, por ahora, todas las necesidades de crudo o........

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