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Democracia de cucarachas

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27.07.2026

Por primera vez en años, es maravilloso sentirse indio. Justo cuando la esperanza parecía perdida, llegaron. Jóvenes cucarachas que surgían con la lluvia. La descendencia de la unión profana entre un juez y una broma.

Todos conocemos la historia, pero aquí está, para que conste. En respuesta a un comentario arrogante y despectivo del presidente del Tribunal Supremo de la India, Surya Kant, que tildó de “cucarachas” a algunos jóvenes indios desempleados, Abhijeet Dipke, un estudiante que vive en Boston, publicó un comentario en Instagram: “¿Y si todas las cucarachas se unieran?” Millones de personas respondieron. Y así nació el Partido Popular de las Cucarachas. Dipke se convirtió en el flautista de las cucarachas. Su primera exigencia fue la dimisión de Dharmendra Pradhan, el ministro de Educación que se sentaba con aire de suficiencia al frente de un ministerio corrupto y podrido, bajo cuyo mandato se han filtrado con frecuencia los exámenes públicos. [El movimiento acabaría logrando la dimisión del ministro el día 25 de julio]. Se estima que han sido 152 filtraciones desde 2014, según los partidos de la oposición. Estas filtraciones han devastado las vidas de millones de jóvenes que dedicaron años a prepararse para estos exámenes, algunos de cuyos padres han tenido que vender sus tierras o sus casas para financiar los estudios de sus hijos y pagar la tasa que da derecho a presentarse a dichos exámenes. Una novedosa forma de extorsión legal. Tras la reciente filtración del examen de la Prueba Nacional de Elegibilidad y Acceso (NEET) [con la que se selecciona quiénes acceden a los estudios universitarios de Medicina y áreas relacionadas] 12 estudiantes angustiados y destrozados se quitaron la vida. 

A medida que la indignación de las “cucarachas” se convertía en un tsunami en Internet, Dipke regresó de Boston el 6 de junio y se dirigió directamente desde el aeropuerto a Jantar Mantar, el famoso lugar de protestas de Delhi. Sonam Wangchuk, el conocido activista y reformador educativo de Ladakh, se unió a él y declaró una huelga de hambre indefinida. Seis estudiantes universitarios –Neha Bora, Manish Kumar, Aameen Amitosh, Danish Ali, Hrishikesh y Deepak–, miembros de la Asociación de Estudiantes de toda la India (AISA), la rama estudiantil del Partido Comunista de la India (Liberación), anunciaron que también harían ayuno y se situaron en un escenario adyacente. Las protestas comenzaron en otras ciudades. A medida que el estado de salud de los huelguistas se volvía crítico, las jóvenes “cucarachas” que habían inundado Internet comenzaron a aparecer en persona en Jantar Mantar. El “Partido Popular de las Cucarachas” [Cockroach Janta Party] anunció que el 20 de julio, día en que el Parlamento iba a inaugurar su sesión del monzón, marcharían hacia el Parlamento. Dos días antes de la marcha prevista, la policía se llevó a Sonam Wangchuk del escenario y lo mantuvo detenido, primero en un hospital público y, más tarde, ante la insistencia de su esposa, en un hospital privado. Él sigue en ayuno. La mañana del 20 de julio, día de la marcha, los estudiantes de la AISA pusieron fin a su huelga de hambre.

Las “cucarachas” tomaron la capital por asalto. Llegaron en tren, en autobús, en avión y en metro, y su número aumentaba por horas. Horas antes de que los primeros rayos de sol iluminaran los cielos monzónicos de Delhi, comenzaron a llegar a Jantar Mantar por decenas de miles. Al amanecer quedó claro que una generación de jóvenes desesperados y furiosos, que han visto cómo su futuro se esfumaba ante sus ojos, iba a reclamar lo que las generaciones de sus padres y abuelos habían cedido: nuestra dignidad como pueblo y como país. Nuestros derechos como ciudadanos de una democracia. Los manifestantes exorcizaron el miedo corrosivo que se ha convertido en algo natural para todos nosotros con su valor y su elegancia. Y con humor. Al final del día quedó claro que la protesta había pasado a tratar de algo mucho más grande que lo que exigían los manifestantes o sus líderes. Dharmendra Pradhan ya no es más que una minucia. Hay mucho más en juego. La podredumbre de todo el sistema de gobierno, de arriba abajo, es claramente visible y ha empezado a apestar como un cadáver en descomposición. Incluso las cucarachas más diminutas, algunas de no más de siete u ocho años, fueron capaces de expresarlo con claridad.

Vimos a musulmanes, hindúes, cristianos, sijs, budistas, personas de todas las castas y clases unidas mientras se enfrentaban a la policía

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A pesar del rápido y casi clandestino nombramiento de un nuevo jefe de policía días antes de la marcha, y a pesar de los susurros preocupados sobre la aterradora competencia de nuestro aterrador ministro del Interior de la Unión, tanto la policía como el Ministerio del Interior calcularon mal por completo la magnitud del tsunami que arrasó Delhi el 20 de julio. Lo intentaron todo. Bloquearon autobuses, carreteras y estaciones de metro. No sirvió de nada. Intentaron colapsar Internet. Pero las jóvenes “cucarachas” –criaturas de Internet– lograron de alguna manera frustrar ese esfuerzo con un aluvión de memes y vídeos que te hacían reír y........

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