Camacho y Pumari: Del liderago cívico al declive político
Las recientes elecciones subnacionales han cerrado su primera fase dejando una señal política que va más allá de los resultados inmediatos. La derrota de Luis Fernando Camacho en Santa Cruz y de Marco Antonio Pumari en Potosí confirma que el poder político en Bolivia puede ser tan vertiginoso en su ascenso como implacable en su caída. Las estrellas fugaces brillan con fuerza, pero desaparecen tan rápido como nacen. Ambos, que hace apenas unos años encarnaban el espíritu de resistencia cívica, hoy parecen ejemplos de una constante nacional: el liderazgo sin raíces profundas tiende a desvanecerse.
Para entender este desenlace hay que remontarse a 2019, un año que redefinió el tablero político boliviano. En medio de la crisis por la repostulación de Evo Morales, emergieron figuras ajenas a la política tradicional. Camacho, desde el Comité Cívico pro Santa Cruz, y Pumari, desde el Comité Cívico Potosinista, capitalizaron el descontento social y se convirtieron en símbolos de movilización. No eran políticos de carrera, sino líderes cívicos que supieron leer el momento histórico y amplificar su imagen a través de un instrumento decisivo: las redes sociales, especialmente WhatsApp, que multiplicó su alcance y los posicionó como referentes nacionales.
En ese contexto, ambos encarnaron una narrativa poderosa. Representaban la defensa de la democracia frente a la continuidad del poder. Su protagonismo en las movilizaciones que derivaron en la renuncia de Morales los catapultó a un nivel de........
