Confesiones de un columnista: lo que nunca publiqué
Volcar los pensamientos propios en una columna de opinión siempre implica un riesgo porque, a diferencia de lo que se habla y olvida, lo escrito permanece porque “escrito está”, de ahí que escribir entraña una enorme responsabilidad, mucho más si de por medio están personas que, como Ud., tienen la gentileza de leer mis artículos y aprobarlos, algo que de verdad me honra y hace feliz.
Para entender cómo es que empecé a salir en los medios de prensa debe saber que, si Dios quiere, en 2027 cumpliré 40 años ininterrumpidos de trabajo, durante los cuales no dejé de informarme sobre muchos temas relativos al desarrollo socioeconómico, habiendo complementado lo aprendido en la Universidad con lo que enseña el contexto productivo, gracias a la posibilidad que tuve de asimilar experiencias propias y ajenas –nacionales y extranjeras– para poder opinar con cierta solvencia e interpretar realidades sin sesgos dogmáticos ni ideológicos.
Habiendo pasado tanto tiempo no puedo creer cómo, siendo que de jovencito nunca imaginé salir en algún periódico, desde 1988 lo empecé a hacer ante la insistencia de mi primer gerente general en el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Lic. Francisco Terceros Suárez, quien, diplomático de profesión como es, me........
