Por más elecciones como las de ayer, no la de La Paz
Los bolivianos de cinco departamentos del país han vuelto a dar un ejemplo de civismo este domingo, mientras que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha demostrado que es posible contar con resultados preliminares confiables a las pocas horas del cierre de las mesas de sufragio.
De esta manera, se cerró el proceso electoral de los comicios subnacionales, después de que, en una primera etapa, resultaran electos los gobernadores de los departamentos que ayer no fueron a segunda vuelta. Pero hubo una excepción.
La decisión de proclamar a Luis Revilla como gobernador de La Paz, pese a que no obtuvo la votación necesaria en primera vuelta, es una de las dos notas negras de este proceso electoral, que lamentablemente por esto no podrá ser considerado intachable. La otra es la inhabilitación de Mario Cossío en Tarija.
Lo ocurrido en el departamento de La Paz resulta inadmisible, y extraña que no haya sido motivo de mayores protestas, además de las que todavía encabeza el candidato perjudicado, René Yahuasi, de Nueva Generación Patriótica (NGP).
¿Cómo es posible que la institucionalidad nacional haya avalado la elección de Revilla cuando él obtuvo solamente el 20,02% de los votos válidos en la primera vuelta? Junto con Yahuasi, los dos más votados no llegaron ni al 30% y ambos, sumados, perdieron frente a la suma de los votos blancos y nulos (23,49%).
Con semejantes evidencias, Revilla no puede ser considerado menos que un gobernador ilegítimo.
En cuanto a Cossío, inicialmente había sido habilitado por el Tribunal Electoral Departamental (TED) de Tarija, luego de considerar zanjado el debate de su residencia. Una apelación ante el TSE acabó condenando al frustrado candidato que, al parecer, tenía grandes posibilidades de ser electo pues su reemplazante, María René Soruco, obtuvo una aplastante victoria este domingo.
El éxito remarcado por el presidente del TSE al final de la nueva jornada de votación, Gustavo Ávila, se ve empañado con estas dos manchas para la democracia moderna. Las autoridades no solamente tendrán que preocuparse por mejorar en cuanto a las reglas generales, tal como coincidieron ayer el propio Ávila y el presidente Rodrigo Paz. Situaciones como las de Revilla/Yahuasi y Cossío no pueden repetirse nunca más.
El récord latinoamericano que mencionó el titular del TSE merece de las felicitaciones de todos. Principalmente por las malas experiencias del pasado en nuestro propio país y por las recientes en naciones vecinas como, por ejemplo, la de Perú, donde transcurrió una semana de sus elecciones generales y todavía no se conocen los resultados. Y los definitivos, según se informó en las últimas horas, recién saldrá en mayo.
Con el Sirepre del actual Órgano Electoral se ha dado un salto cualitativo respecto de aquel otro, fraudulento, de los tiempos del MAS. Es menester aplaudir la nueva realidad y exigir que se continúe en la misma línea, en aras de la transparencia y de la independencia política, como corresponde en toda democracia que se precie de tal.
