De sobredosis a abstinencia futbolera
Cuando usted, amable lector, lea este ejercicio semanal de libertad de expresión, la Copa Mundial 2026 habrá entrado ya al baúl de los recuerdos, los que para mi gusto irremediablemente futbolero quedan valiosamente atesorados. Y es que durante este más de un mes absolutamente gobernado por el fixture y sus oleadas, la humanidad ha disfrutado, ya no solamente por la TV sino por las RRSS, además de los partidos en vivo y en directo, de toda la “fauna y flora” o “folklore” futboleros.
Cierto es que no todos lo disfrutan con el mismo grado de intensidad: a muchos no les gusta o hasta podrían rechazarlo (alguien incluso decía que sería el opio del pueblo, puro circo en vez de pan o la guerra simulada, etc.) y tener profundas dudas de la integridad de la FIFA; pero aun así les habrá sido muy pero muy difícil abstraerse de toda la fiesta global que ha generado, pese a que el mundo ha seguido funcionando, incluyendo el dolor del terremoto de........
