Se desbloquean los caminos, no el narcoterrorismo
El diálogo iniciado entre el Gobierno y la COB, preñado de observaciones, incertidumbres, impunidades y pausas, ha concluido con la firma de un acuerdo y la dictación del Decreto Supremo 5636, que impone el Estado de excepción en todo el territorio nacional por conmoción interna.
En una progresión de medidas tomadas lentamente, el Gobierno empieza a recuperar la iniciativa política que había abandonado a lo largo del conflicto.
La firma del acuerdo con la dirigencia de la COB ha tenido un efecto: golpear el ánimo de los bloqueadores, que han quedado aislados en sus propósitos, y dejar a Evo Morales como la única cabeza de la conspiración delincuencial.
Con los acuerdos sectoriales firmados, incluido este último, ya no queda más espacio para disimular que el conflicto tuvo motivaciones corporativas; ahora se está en un plano estrictamente político en el que ya no es posible ignorar o eludir la necesidad de superar la era plurinacional y abrir la democrática.
En esta contradicción, Evo Morales y sus seguidores son el remanente conservador que se aferra al pasado y no cesará en sus intentos de retomar el poder por........
