72 horas de plazo, 170 pruebas, 669 días preso
Comprender la significación de los plazos en la política posibilita la intervención oportuna y pertinente de los actores en los procesos históricos que conectan el pasado con el presente y este con el futuro, aquilatando, de este modo, el cómo y el porqué de los sucesos.
No es el transcurrir del tiempo en términos puramente cronológicos, es un discurrir histórico, múltiple y heterogéneo que se mide por la intensidad, conflictividad y cambios que se producen; por lo tanto, no es lineal ni uniforme.
Hannah Arendt decía que los plazos políticos “…no se miden en términos administrativos, burocráticos o de calendarios electorales, sino en la intensidad de la acción, y la aparición de lo nuevo en el espacio de lo público”, de tal modo que son “…una brecha entre el pasado y el futuro, donde el presente es el único momento de acción”, en tanto que para Gramsci es una construcción hegemónica que se produce como un proceso lento, una construcción cultural y social que transforma la sociedad civil antes de tomar el poder, “…no se refieren a fechas fijas en un calendario, sino a una distinción estratégica entre el tiempo de la coyuntura (lo inmediato) y el tiempo estructural (de largo plazo)”.
Los plazos políticos en Bolivia son parte de la emergencia en la que todos los actores se concentran y olvidan el pasado como ignoran la necesidad de vislumbrar un futuro. Los decisores políticos viven intensamente la coyuntura como un único acto........
