Caraqueñidad | Hiroshima en Catia, un paréntesis y varios ojalá
Caraqueñidad | Hiroshima en Catia, un paréntesis y varios ojalá
Por Luis "Carlucho" Martín
28/09/2026.- Cuando Estados Unidos ordenó bombardear Japón para, supuestamente, poner fin a la Segunda Guerra Mundial, en el fondo se respiraba venganza por el ataque nipón contra Pearl Harbor cuatro años antes.
Los norteamericanos, de acuerdo con lo que cuenta la historia, lanzaron desde el Enola Gay la bomba de uranio sobre Hiroshima, y desde el Bockscar la bomba de plutonio, el 6 de agosto y el 9 de agosto de 1945, respectivamente, porque con tan rápido ataque los enemigos serían sorprendidos y evitarían un procedimiento más tedioso y largo, por tierra, que pusiera en riesgo más vidas.
¡Qué orden tan humanista! Las dos explosiones causaron, de manera inmediata, apenas 246 mil víctimas; 166 mil en Hiroshima y el resto en Nagasaki; sin contar las consecuencias traducidas en más de dos décadas de muchos casos de leucemia y distintos tipos de cáncer causados por la radiación. Todas las víctimas fatales fueron de un solo lado. Ahí acertó la orden estadounidense: arrasaron con todo, como fueron, son y serán.
Tristemente, en Catia, justamente detrás de la Escuela Normal Miguel Antonio Caro —igual sucede en Los Magallanes y en La Silsa y otras partes— se está gestando una zona de altísimo riesgo.
Los consejos comunales del sector, a vox pópuli, montaron un centro de acopio y venta ilegal de gasolina que sirve a todo el que pague en dólares o su........
