Xin cháo | Hasta siempre, hermano
Xin cháo | Hasta siempre, hermano
Por Ángel Miguel Bastidas
Los que mueren por la vida
no pueden llamarse muertos
y a partir de este momento
es prohibido llorarlos...
Alí Primera
12/06/2026.- Esta semana se nos fue un incansable militante de las causas nobles. Nos referimos a Rogelio López Revete, caraqueño del barrio La Trilla, cerca del Panteón Nacional, quien hace unos setenta años había tomado la ruta andina para vivir rodeado de las hermosas montañas merideñas, una ruta por la que habían migrado para la época unos cuantos caraqueños amantes de la cinematografía, el teatro y otras expresiones artísticas. Se trataba de los años dorados del Departamento de Cine de la Universidad de Los Andes, cuando el rector Pedro Rincón Gutiérrez y otros tantos amantes de las artes desataron entre muchos jóvenes la fiebre merideña.
Con “Máximo”, como lo conocieron muchos en las lides clandestinas de los que soñábamos con un mundo mejor, libre de injusticias, metidos en las barriadas caraqueñas, proyectando en las paredes películas de Chaplin, de la lucha cubana o la vietnamita.
Pintar la vida mundana, hacer y mover títeres, trabajar la madera; en general, a ser el niño que él quiso ser y seguir los pasos de su padre, el viejo Edgar, o su hermano mayor, el que prefirió irse a las guerrillas, de donde no regresó. Y las hermanas, ¡ay, las hermanas!: Marta, Gheisa, Raiza y Norelis, aupadas por la vieja Carmen... aquel volcán de alegría que recorría La Trilla, o más allá. Razón tenía Alí en su cancionero rebelde... Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
De TatuyTV para Rogelio
Sus panas de TatuyTV, una cuerda de soñadores como Rogelio, difundieron por las redes hermosas letras de esas que........
