El desafío de poner límites a la inteligencia artificial
La autora de esta columna sostiene que el avance vertiginoso de la Inteligencia Artificial no la exime de responsabilidad humana, y concluye que «no nos distraigamos por situaciones alarmistas, donde las personas parecemos espectadoras de nuestro propio final a manos de máquinas que se automejoran recursivamente. Hoy corresponde preguntarnos cuál es el futuro que queremos, y exigir que desde la legislación y las empresas de Inteligencia Artificial se definan las responsabilidades que nos conduzcan hacia ese futuro y no otro».
Imagen de portada: Peshkova / Getty Images / Canva
“Quienes están construyendo la Inteligencia Artificial creen sinceramente que podría acabar con todos nosotros antes de que termine la década”.
Las palabras fueron dichas por Jacob Coxon, investigador de Anthropic, empresa desarrolladora de Claude. Él es el último de varios expertos en Inteligencia Artificial (IA) que han dimitido por objeción de conciencia, argumentando que esta tecnología está avanzando más rápido que nuestra capacidad para controlarla. Al punto de que se está poniendo en riesgo la existencia humana.
A pesar de que la Inteligencia Artificial es un campo que tiene más de 50 años de existencia, recién el 2023 se transformó en una presencia cotidiana para muchas personas. Los modelos de lenguaje como ChatGPT se han hecho masivos en menos de tres años, y han cambiado la forma en que trabajamos, estudiamos y resolvemos........
