Las Bolsas se suman al ‘equipo de lo transitorio’
En el mundo de la inversión en renta variable, por lo general conviene ser optimista. Al fin y al cabo, los precios de las acciones tienen un potencial alcista teóricamente ilimitado y han demostrado su resistencia ante los reveses recientes, como los aranceles. Pero, tras la guerra con Irán y la crisis energética asociada, la optimista actitud de los inversores en renta variable corre el riesgo de parecer ingenua. La apuesta implícita es que la crisis actual será pasajera y tendrá repercusiones económicas mínimas. Cualquier cosa peor podría provocar una venta masiva aún mayor.
Es cierto que los principales índices occidentales han caído desde el 27 de febrero, que fue el último día de negociación antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran los ataques contra Irán. El Stoxx Europe 600 había bajado un 7,7% hasta el martes por la mañana, y el S&P 500 había caído un 7,8% al cierre del lunes.
Pero esos........
