La apuesta de Carney por la UE tiene una lógica sorprendentemente sólida
Pocos conceptos económicos han demostrado ser tan perdurables como el “modelo gravitacional del comercio”, que predice que los países comercian más activamente con sus vecinos más próximos. Canadá tendría que desafiar esa fuerza para hacer realidad la visión del primer ministro Mark Carney de convertirse en “miembro asociado” de la Unión Europea. Pero la idea parte de una innegable coincidencia de intereses: Ottawa necesita reducir su dependencia de unos Estados Unidos hostiles, mientras que la UE necesita energía, minerales críticos y socios en materia de seguridad.
Canadá no busca acceder al mercado único europeo, pero quiere explorar las alternativas que más se le aproximen, según publicó el sábado The Wall Street Journal. Carney ya ha acordado incorporarse al fondo de rearme de la UE, dotado con 150.000 millones de euros, al tiempo que se ha comprometido a estrechar la cooperación en investigación, educación superior e intercambios de estudiantes.
Sin embargo, los métodos convencionales para impulsar el comercio parecen........
