Las claves: el automóvil europeo pide un proteccionismo más acorde con los tiempos
El proteccionismo industrial gana terreno al objetivo de la sostenibilidad ambiental. Está en todos los ámbitos económicos, pero en particular en el automovilístico, en el que la competencia de las marcas chinas está haciendo un daño inconmensurable a las empresas europeas. Tres de ellas, Volkswagen, Renault y Stellantis, pidieron el viernes a la Comisión Europea que aborde sin ambages una estrategia para favorecer la producción doméstica. Para ello, solicitan que solo se consideren hechos en Europa los vehículos con un 70% de composición continental. Eso implica, a la fuerza, que la batería esté hecha aquí.
Pero los tres gigantes piden a la vez que el carácter local de las baterías se exija solo a partir de 2030, para dar tiempo a desarrollar la cadena manufacturera. Parecen solicitudes razonables, al menos en este tipo de competición entre bloques, que deja atrás la cooperación que se consideraba lo más........
