El Estado ni ahorra ni deja ahorrar
Los accidentes de trabajo fueron la contingencia más relevante a finales del siglo XIX, cuando se instauraron los primeros programas del Estado del bienestar. En el siglo XX fueron las pensiones y, en este, ese riesgo será la dependencia. Cuanto mayor es la edad de una persona, mayor es la probabilidad de sufrir dependencia de Grado III o gran dependencia. Es decir, se requiere ayuda continuada de otra persona para realizar las actividades básicas de la vida diaria. La probabilidad pasa del 1% a los 55 años a cerca del 14% a los 90, según el Instituto Santalucía.
Las mujeres tienen mayor probabilidad de sufrir dependencia de Grado III que los hombres y, por nivel educativo, las personas que no saben leer ni escribir. Las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística prevén que en 2030 habrá más de 560.000 personas mayores de 65 años dependientes de Grado III en España, lo que representará el 1,1% de la población total y el 5% de la población de 65 años o más. Esto supone un incremento de aproximadamente 130.000 personas en comparación con 2018.
La infradotación de recursos públicos destinados a cubrir las necesidades de estas personas es un hecho y una consecuencia de la debilidad de las cuentas públicas: la Seguridad Social acumula 126.000 millones de euros........
