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Ocho propuestas de efecto inmediato para adaptarse al peor calor de la historia

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03.07.2026

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Los veranos tórridos se suceden y parece que lo peor puede estar por llegar. La actividad en países centroeuropeos se ha derretido durante varios días incapaz de adaptarse a un cambio tan brusco. España aguanta, pero la temperatura pasa una factura silenciosa en forma de miles de muertes. ¿Cómo podemos adaptarnos rápido a este clima?

A estas alturas ya sabemos qué hay detrás del calentamiento global y los fenómenos extremos. En EL PAÍS se ha dado buena cuenta en múltiples artículos de los efectos del cambio climático, como este en el que se calculan los días al año por encima de 40ºC que sufrirá un español en 2060 si no se actúa. El calentamiento por ahora sigue su curso y los últimos diez años han sido los más cálidos de los registros. El avance pone en peligro el Acuerdo de París de frenar el calentamiento en la barrera de 2ºC, e idealmente conseguir que se quede en 1,5ºC.

Aunque se lograra ese objetivo de solo aumentar la temperatura un 1,5ºC, los efectos en la economía ya son devastadores. La Organización Mundial del Trabajo estima que se pierde al año alrededor de 2,4 billones de dólares por el calor, o el equivalente a 80 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. El calor extremo es el evento climático más mortífero, que cada año causa más muertes que las inundaciones, los incendios y los huracanes. Ya es responsable de al menos más de medio millón de muertes al año, una cifra que puede estar muy debajo de la realidad por lo difícil de medir esta causa en los decesos. Aunque los vecinos europeos se maravillan de que la actividad no se pare, España es uno de los países del mundo con más muertes por calor. Las infraestructuras resisten, pero las personas no.

Uno de los organismos más prestigiosos de EEUU, la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), dice que un calentamiento de 1 °C reduce el PIB mundial en más de un 20 % a largo plazo. La investigación recuerda que hay una correlación entre temperatura y fenómenos climáticos extremos, y que si no se actúa la pérdida de bienestar actual sería de más del 30 %. Entre otras conclusiones dice que una política unilateral de descarbonización resulta rentable para países grandes como Estados Unidos.

Pero como sabemos EEUU ha decidido bajarse de los objetivos del clima, pese a que este año los expertos apuntan a que será azotado por un fenómeno meteorológico extremo: un Súper El Niño que azotará el hemisferio norte Occidental entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Hay dos de tres probabilidades de que este fenómeno climático natural que ocurre cada dos a siete años sea este año “súper” virulento, algo infrecuente —solo se han registrado unos pocos— pero más letal. Durante estos fenómenos, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial aumentan 2,0 °C y al liberarse a la atmósfera se suma a las temperaturas globales ya elevadas provocadas por el cambio climático, lo que anticipa calor extremo en los meses de verano y que 2007 sea el año más cálido de la historia.

Esto se produce tras los once años más calurosos de los que hay registro, con las cadenas alimentarias bajo una tensión extrema por la escasez de combustible y fertilizantes a causa de la guerra de EE UU con Irán, por lo que los expertos advierten de un grave desastre alimentario. La revista Science calculó que el fenómeno de El Niño de 1997-1998 causó pérdidas de ingresos a nivel mundial por valor de 5,7 billones de dólares, con consecuencias especialmente graves en las regiones tropicales más pobres.

Lo peor por lo tanto está por llegar, se prevé una fortísima ola de calor en Europa este mismo julio, y los Gobiernos deben tomar acciones inmediatas para paliar en lo posible sus efectos.

Urge impulsar políticas de adaptación en todo el mundo porque lo que suceda con El Niño ya no se puede modificar. La mayoría de los gobiernos están mucho más invertidos en políticas de mitigación, esto es, en intentar frenar esa subida de las temperaturas y el cambio climático en digamos un medio plazo. El ejemplo más claro........

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