Parar la guerra, combatir sus consecuencias
La tregua alcanzada in extremis por la mediación de Pakistán frena, al menos de momento, la salvaje amenaza de Donald Trump contra Irán, dispuesto el ... presidente de Estados Unidos a llevar a cabo el completo exterminio de un pueblo. «Morirá una civilización entera esta noche», dijo, en un discurso claramente genocida que no se corresponde con el dirigente de ningún país democrático, con un mínimo grado de civilización, humanidad y respeto a las normas internacionales. Mientras tanto, las consecuencias económicas y sociales de esta guerra ilegal e inmoral se expanden globalmente y los gobiernos de los diferentes estados y comunidades adoptan medidas para intentar mitigarlas.
Hemos vivido conflictos muy relevantes en los últimos años, como la invasión rusa de Ucrania, en la que hubo una respuesta de la comunidad internacional, con distintas sanciones económicas y hasta deportivas al agresor, a la Rusia de Putin. No sucedió lo mismo con el genocidio israelí en Gaza, en el que se permitió la barbarie de Netanyahu sobre la población civil palestina, incluido el asesinato de miles de niños y niñas; sin consecuencias para el brutal agresor. Y, tampoco, en el caso actual de la guerra contra Irán (y contra el Líbano por parte de Israel), en la que ha faltado más determinación de la comunidad internacional y, en particular, de la Unión Europea.
Derechas cómplices y consecuencias de la guerra
Nos encontramos, además, ante una clara complicidad de las derechas estatales y canarias, que se niegan a apoyar el rechazo a la guerra y la defensa del derecho internacional planteados por el Gobierno central. Complicidad por parte de Vox, por su entusiasta apoyo a Trump y su desatada e irracional violencia. Pero también por un PP que justifica la acción bélica y por una CC que mira para otro lado.
Resulta muy complicado vaticinar las consecuencias a corto, medio y largo plazo de esta guerra. Pero serán, sin duda, importantes. Algunos expertos apuntan, entre otras, a un bajo crecimiento económico a nivel mundial, una elevada inflación y una nueva crisis financiera, similar o incluso más profunda que la de 2008. Llevando otros a no descartar una etapa........
