Tierra de caballos
No me canso de reiterar la terapéutica finalidad de escribir. Los artículos, y los comentarios de los que invierten algo de su tiempo en transmitirme ... su opinión, dinamizan las abotargadas neuronas. Al mismo tiempo me permite, en ocasiones, rendir tributo a personas que lo merecen, al igual que comentar experiencias valiosas que conozco de primera mano. Utilizo los artículos periodísticos para darles eco: cada uno ayuda y se ayuda como puede. Hoy toca intentar transmitir una experiencia, procurar trasladar una tonificante vivencia de transformación.
Conozco desde hace décadas a Alexis Rodríguez, a Ato para sus innumerables amigos. Una persona especial, no solo con talento, sino con una sincera predisposición para ayudar, para entregarse. Con Bea, la ecuación transformadora alcanza mayor potencia, al incorporarse una mujer de singular sensibilidad. Desde hace años, han creado un entorno muy especial, no solo con su transparente personalidad, con su vocacional experiencia, sino porque se ayudan de caballos. Más bien me atrevería a afirmar que los caballos se sirven de ellos…
Hay lugares y experiencias que resulta difícil describir con palabras. Lugares que se comprenden al entrar, al respirar, al sentir cómo cambia el pulso interno cuando el entorno invita a bajar la guardia. Tierra de Caballos nació desde esa intuición: la de crear un espacio donde las personas puedan volver a mirarse con honestidad, sin exigencia y sin prisa. Un lugar donde el bienestar no sea un objetivo abstracto, sino una experiencia concreta que empieza en el cuerpo.
Vivimos tiempos de........
