El territorio de la incompetencia
Con el tiempo meteorológico ya no hay manera de acertar, porque ahora hay borrascas, danas, nubes convectivas y ciclogénesis explosivas, que vete a saber si ... son cosas diferentes, pero para diferenciarlas hay que saber mucho. Antes solo había temporales, unos más grandes, otros más chicos, y los más entendidos nos hablaban de nubes de desarrollo vertical -que era una expresión para parecer estudiado pero que nadie sabía explicar- o del famosísimo anticiclón de Las Azores, aunque nadie sabía qué era eso. El alisio no tenía pedigrí, era simplemente la brisa que viene del nordeste, y que cuando falla se mete la calima, que sí sabemos qué es porque se nos ponen los ojos rojos, se nos seca la garganta y se llenan las Urgencias con gente que no puede respirar.
Unos dicen que este año ha habido más invierno que nunca, otros que ha sido el más cálido de los últimos no sé cuántos años, y lo cierto es que ha sido un invierno muy lluvioso en Canarias. Y aunque ha habido una desfile de borrascas más poblado que el de las candidatas a reinas de los distintos carnavales de por aquí, ya está aquí la primavera, y nos coge con la isla verde, los embalses llenos (antes los embalses estaban en La Península, aquí siembre han sido presas, pero hasta eso se va perdiendo) y un cierto optimismo agrícola, aunque el ruido de una guerra que también nos afecta indirectamente (de momento) nos tiene en vilo.
El caso es que tener las presas llenas no nos sirve de mucho porque las grandes superficies compran en otra parte y venden a precios con los que nuestros agricultores no pueden competir. Llega la primavera, sí, ha sido un buen año de agua, también, pero la apisonadora de la........
