Quién se merece el pan
Con la ropa todavía mojada, un grupo de chicos pedía pan frente a un pequeño comercio de Ceuta. Acababan de llegar a la ciudad desde Marruecos, como otras 60.000 personas. Una cámara los enfocaba desde lo alto de un muro. Un reportero de televisión narraba la escena (también desde arriba) y advertía, como en un espectáculo, del supuesto peligro que se ceñiría sobre las calles cuando cayera la noche. Desde la comodidad del plató, la presentadora del programa lo interrumpió para apretar el gatillo, y disparó. El pan que se hace en Ceuta es para la gente de Ceuta, dijo.
Frente al televisor, mucha gente se hacía preguntas que, por responsabilidad, nadie debería abalanzarse a resolver en una frase así. Mientras tanto, en una de las tantas fronteras de la muerte, el peligro ya había hecho de las suyas cobrándose las........
