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Lo primero es lo primero

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30.03.2026

No hay ruido sin silencio, como no hay amor sin odio, muerte sin vida, claridad sin oscuridad o alegría sin tristeza. Y en la lengua, el silencio se llama pausa, que es lo que permite separar unas palabras, oraciones y textos de otros, dándoles autonomía o enfatizándolos, y permitiendo respirar al sufrido hablador. 

Primero, la separación de una palabra, sintagma o frase de otra de una misma serie se indica mediante una pausa breve, de centésimas de segundo, aunque el último de los eslabones se introduzca a veces mediante una de esas partículas que los gramáticos llaman conjunciones coordinantes: es decir, “y” (v. gr., “coches, guaguas y motos”) u “o” (v. gr., “coches, guaguas o motos”), según que los elementos encadenados se consideren incluidos o no en la enumeración que estas partículas delimitan. Este silencio de centésimas de segundo significa que entre las palabras o frases separadas no hay relación de dependencia, sino pertenencia a una misma cadena conceptual o una denominación distinta del referente de la expresión previa. Así, en la frase “Coches, guaguas y motos colapsaron la ciudad”, por ejemplo, sabemos que los nombres “coches”, “guaguas” y “motos” no están subordinados unos a otros, sino encadenados en un mismo nivel, porque hay una brevísima pausa que separa unos de otros; y en la secuencia “Aventino, el nieto de Aurora”, también por ejemplo, sabemos que el nombre “el nieto de Aurora” no se encuentra subordinado a Aventino, sino que es una especie de explicación parentética de su referente, porque hay una pausa que lo separa de él. 

Segundo, la separación entre una frase que da una versión distinta del tema que trata la que la antecede o que la explica se indica mediante una pausa algo más larga que la anterior. Así, en una secuencia de frases como “Tiene muchos amigos; muchas personas que lo quieren”, sabemos que la segunda frase no está subordinada a la primera, sino que se limita a dar una versión distinta de su contenido, porque hay una pequeña pausa entre ellas. 

Tercero, para llamar la atención sobre lo que viene a continuación se hace una pausa de duración semejante a la anterior. Así, en una expresión como “Dijo Descartes: pienso,........

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