Izquierdas, derechas y moralinas: el regreso de la sociedad tradicional
Creo que todo el mundo ha pensado alguna vez que ciertas personas están encantadas de conocerse a sí mismas. Hay quienes transmiten tanta seguridad en que son las mejores para hacer el trabajo que hacen, que están tan convencidas de que su forma de actuar y de pensar es la correcta, que uno no puede evitar pensar que, para ellas, el mundo estaría mejor si todo el mundo siguiera su ejemplo. Hay personas que piensan que el principal problema del mundo es que todo el mundo no es como ellas, que todo el mundo no se comporta como ellas, que no piensa como ellas. Que sea algo que cada vez pasa más a menudo no es sorprendente si tenemos en cuenta la historia reciente. En 1986, en California, y como resultado de las presiones del senador John Vasconcellos, empezó a funcionar un comité, financiado con dinero público, para fomentar la autoestima. Basándose en teorías psicológicas de la época que se presentaron como “evidencias científicas”, posteriormente desmentidas, se transmitía la idea de que lo mejor que podía hacer el Estado por los ciudadanos era fomentar la m autoestima. Si la gente se quiere lo bastante, cree en lo que hace, y se esfuerza al 100% en convertirse en la mejor versión de sí mismos, dado que impossible is nothing, todo el mundo puede conseguir sus sueños. Aunque estas ideas son más que discutibles, desde California se han difundido por todo el mundo, y han permeado la cultura contemporánea, de manera que ahora parece que lo de pensar........
