Malí: campo de disputa mediática
Malí: campo de disputa mediática
María Victoria Valdés Rodda
María Victoria Valdés Rodda
Autor(es): María Victoria Valdés Rodda
Cuando la dimensión comunicacional de un conflicto pasa de elemento pasivo a puntal, para una desestabilización mayor, no es algo casual
El terrorismo beligerante en África es asunto muy serio y está sumergido en otro de mayor envergadura: el terrorismo de la dependencia económica, financiera y de seguridad con las antiguas colonias. Porque, si bien los pueblos africanos se han emancipado de manera formal empeñándose en la superación del subdesarrollo, desafortunadamente, en no pocos casos, siguen sujetos indirectamente a las metrópolis. Vayamos por partes.
El 21 de enero de 2025, la vicesecretaria general de la ONU Amina Mohammed declaró en el Consejo de Seguridad: “África continúa siendo el epicentro del terrorismo mundial y se necesitan más medidas para cumplir los compromisos internacionales para su combate”.
Igualmente, el Centro de Lucha contra el Terrorismo de la Unión Africana (Autuc) denunció que en la zona subsahariana se produce 59 por ciento de todas las muertes relacionadas con el terrorismo en el mundo. La organización regional hace todo a su alcance para buscar soluciones propias; sin embargo, la pobreza y las rivalidades de clanes siguen estando entre algunas de las principales causas del flagelo. Lastres coloniales.
Según el informe, el Sahel es la “zona cero de una de las crisis más brutales del mundo”. Además del surgimiento de nuevos grupos, Al Qaeda señorea, atemorizando a poblaciones indefensas a pesar de los muchos esfuerzos por frenarlos. Esa fue una de las causas de los cambios en Burkina Faso, Níger y Malí, países que, junto a reivindicaciones de soberanía, sostienen alianzas entre sí y con naciones emergentes: China y Rusia.
Y si bien esto último, propiamente, no puede ser asociado directamente con el repunte del terrorismo beligerante, sí existe un resquemor en Occidente debido a la llamada nueva independencia de las tres naciones y, por ende, hay un laissez-faire en relación con la violencia armada. Algunos analistas van más lejos, sostienen que el Al Qaeda de hoy en día sigue siendo financiado y pertrechado desde fuera: su nacimiento tiene la génesis en la codicia Occidental y de los EE.UU. por dominar un continente de ingentes riquezas naturales. También........
