El Niño ya está aquí: el Estado debe prepararse para sus efectos
León XIV pide dejar de administrar desastres y empezar a prevenirlos. Con El Niño que ya rompió récords, esa prevención en Chile tiene nombre concreto: sistemas alimentarios capaces de resistir inundaciones e incendios.
La semana pasada, ante la Pontificia Academia de las Ciencias, el papa León XIV dijo algo que debería leerse en La Moneda, en el Congreso y en cada gobierno regional. Recordó que olas de calor, sequías, inundaciones, tormentas e incendios forestales ocurren cada vez con más frecuencia e intensidad, y que golpean con más fuerza a los pobres, a las comunidades con menos recursos para adaptarse y a quienes viven de la tierra, los bosques o el mar.
Por eso, para el Pontífice, el clima es sobre todo una cuestión de justicia, dignidad y solidaridad entre pueblos y generaciones. Su conclusión fue una hoja de ruta: pasar “de la gestión de emergencias a la prevención”, de la vulnerabilidad a la preparación y del corto plazo a una mirada de futuro.
En Chile, esa frase cobra una fuerte urgencia. El Niño que se desarrolla en el Pacífico ya no es un pronóstico. El 25 de septiembre, la región Niño 3.4 alcanzó 29,8 °C, la temperatura más alta registrada desde que existen mediciones satelitales diarias, en 1981. Superó así incluso el peak del evento de........
