Recorten por otro lado
Cada cierto tiempo se oye en la discusión pública una repetida cantinela: que los municipios son un hoyo negro de sueldos (que más del 60% de sus ingresos se iría a remuneraciones de apitutados), que están corrompidas -un 92% de los chilenos piensan que hay “algo o bastante” corrupción en ellas- , que gastan en frivolidades como festivales o shows, por lo que reducir sus ingresos sería sentido común fiscal.
Odiosa caricatura. Sin embargo la realidad es otra: el 48,6% del presupuesto municipal corresponde a pagos de remuneraciones que se desglosa en 44% educación municipal, 27% salud, y solo un 29% a gestión municipal (SINIM, 2024). La última fiscalización de Contraloría (2026) objetó apenas 1,3% del gasto municipal del país, lo que demuestra que la masiva corrupción no es tal.
Un estudio de 2025 del Centro de Políticas Públicas UC muestra que las irregularidades dependen menos del color político del alcalde como de la falta de recursos: los municipios fallan cuando el Estado los deja solos. En cuanto a gastos frívolos las “fiestas” son aproximadamente 0,11% del gasto........
