Democracias periféricas, brecha digital y las alucinaciones de la IA
En Chile necesitamos políticas públicas que aseguren acceso equitativo a internet, formación crítica en el uso de herramientas digitales y transparencia en el desarrollo de IA.
En Chile, hablar de democracia es hablar de tensiones. No somos un país en el centro del mundo, sino en su periferia: geográfica, económica y cultural. Esa condición periférica marca la manera en que se construye la participación ciudadana, la confianza en las instituciones y la relación con la tecnología.
Y es precisamente en esa intersección donde aparecen tres conceptos inseparables: democracias periféricas, brecha digital y alfabetización tecnológica, atravesados hoy por un fenómeno desconcertante: las alucinaciones de la inteligencia artificial.
Democracias periféricas: ¿débil o distinta?
Cuando decimos “democracias periféricas” no hablamos necesariamente de democracias débiles, aunque muchas veces lo sean. Hablamos de sistemas que funcionan en los márgenes del poder global, donde las instituciones deben lidiar con desigualdades históricas y con una ciudadanía que desconfía.
El estallido social de 2019 lo mostró con claridad: la democracia estaba ahí, pero la percepción ciudadana era que no respondía a las necesidades reales. Una democracia periférica es aquella que se sostiene en medio de tensiones estructurales, sin la estabilidad ni los recursos de los centros hegemónicos.
Brecha digital: la nueva desigualdad
La brecha digital es el rostro contemporáneo de la desigualdad. En Chile aún hay zonas rurales........
