Presos de sus palabras
Será mi pasión por la Selección y la eterna lucha, perdida siempre que no estemos en tiempos de Eurocopa o Mundial, por encontrar un espacio para sus partidos sin que moleste a nadie ni sea discutida, pero en el momento de perfección que protagoniza hay algún aspecto que choca en esta batalla.
Me chirrió escuchar a Luis de la Fuente fijar una cifra de minutos que ninguno de sus jugadores iba a superar. Entiendo el cuidado y el reparto de esfuerzos, que no de titularidades, pero anunciar un máximo de 270 minutos en cuatro partidos era asumir un compromiso que el fútbol podía convertir en una trampa. Y Split no siguió el........
