La felicidad se quedó en Leipzig
Dicen que el tiempo es relativo. A veces parece que ha transcurrido un segundo y otras, la vida entera. Más de tres meses después son muchos los rayistas que continúan allí, en aquella final de Leipzig. En ese instante de felicidad, que suena al himno de la Conference, que sabe a un abrazo en la fan zone con la familia de Vallecas, que luce la sonrisa del abonado número uno, Rafa Garrido, en el corteo hacia el estadio a sus 89 años y que se desgañita........
