Lágrimas de leyenda
Cuando ves llorar a un piloto que ostenta en su palmarés siete títulos mundiales de Fórmula 1 por haber logrado una simple victoria, una más para sumar al centenar que ya luce en su historial, en total la 106ª, sabes que algo especial pasa alrededor de ese éxito. Lewis Hamilton podría haberse retirado hace un par de años como uno de los mejores de siempre, como el mejor de su época, pero decidió seguir porque todavía le faltaba un sueño por cumplir. La palabra sueño, tan manida, no es del autor de este artículo. La pronunció Sir Lewis tras........
