El camino para reconstruir Venezuela, Soberanía, Justicia y Control Ciudadano
La interrogante sobre quién decidió que Venezuela necesita tutores resuena con una urgencia que trasciende el debate político cotidiano. Resulta cuanto menos humillante observar cómo, en congresos extranjeros, se discute el destino de nuestro país, el funcionamiento de sus instituciones y el manejo de sus recursos petroleros como si se tratara de un protectorado o una empresa en liquidación.
Esta normalización de la injerencia extranjera es el síntoma de una tragedia doble: por un lado, la pretensión externa de administrar nuestra soberanía, y por el otro, la claudicación de una dirigencia interna que, tras décadas de discursos inflamados sobre independencia, terminó conduciendo al país hacia una vulnerabilidad sin precedentes, creando las condiciones para que otros se sintieran con el derecho de intervenir.
Hablan de las fases de estabilización, recuperación y transición. Hablan de la necesidad de reorganizar organismos electorales. Hablan de crear condiciones políticas. Hablan de nuestros recursos económicos. Hablan de nuestro petróleo. Hablan de nuestro futuro.
Y yo me pregunto: ¿quién decidió que Venezuela necesita tutores?
Ningún venezolano eligió al Congreso estadounidense para administrar los asuntos de nuestra República. Ningún ciudadano de este país votó para que funcionarios extranjeros determinarán el ritmo de nuestra vida política. Sin embargo, la naturalidad con la que se desarrolla este debate resulta alarmante. Pareciera que algunos consideran normal que una potencia extranjera discuta los detalles internos de una nación soberana.
Ni Washington tiene derecho a........
