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La deshumanización ambiental: ligero análisis de la crisis climática y sus impactos

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18.04.2026

La deshumanización ambiental se define como la ruptura del vínculo ético y vital, entre el ser humano y su entorno natural, impulsada por una visión antropocéntrica extrema, donde el ser humano se ha situado como el centro del Universo y, la medida de todas las cosas, reduciendo la naturaleza, a una mera mercancía o recurso explotable. Esta perspectiva, derivada de la modernidad occidental, ha fomentado una lógica, que ignora la interdependencia biológica, como una necesidad inminentemente necesaria para la supervivencia de todas las especies. Desde este punto de vista analicemos, cómo esta desconexión se ha convertido en una crisis sistémica, que se manifiesta en la fragmentación del ciclo del agua, la contaminación generalizada, el colapso de la biodiversidad y el desplazamiento forzado de comunidades, trazando un panorama de las consecuencias actuales y futuras de este proceso de degradación.

La deshumanización ambiental ha consistido en tratar a la naturaleza, como un recurso inerte y no como parte esencial, del principal elemento proveedor de la vida en sus diversas formas, provocando serias consecuencias devastadoras y graves riesgos, para el conjunto vital de nuestro Planeta: enfermedades diversas, falta de agua potable, hambrunas, entre otros males que aquejan severamente a la humanidad y demás seres vivos sobre la Tierra, debido a la imposición del modelo de desarrollo capitalista actual, basado en el consumo desmedido y la extracción de minerales, mediante el proceso realizado principalmente en la minería, que involucra perforación, uso de explosivos y maquinaria pesada, para fragmentar y transportar el mineral, destruyendo ecosistemas esenciales: comunidades naturales de seres vivos (bióticos) y su entorno físico (abióticos), que mantienen el equilibrio del planeta y sustentan la vida, incluyendo La diversidad de bosques que abarcan una inmensa variedad de ecosistemas que albergan más del 80% de la biodiversidad terrestre mundial, clasificados principalmente en tropicales, templados, boreales y subtropicales, estos ecosistemas cubren el 30% de la superficie terrestre, albergando unas 60.000 especies de árboles y proporcionando hábitat para la mayoría de aves, mamíferos y anfibios.

Sistemas de biodiversidad acuática que comprenden la variedad de vida: peces, invertebrados, algas, microorganismos, en hábitats de agua salada: océanos, mares y arrecifes y en agua dulce, ríos y lagos, regulando el ciclo del agua y el clima. Estos entornos acuáticos incluyen arrecifes de coral, manglares y zonas profundas, vitales para el equilibrio ambiental y el sustento de especies, fundamentales para la provisión de oxígeno, agua, alimentos y regulación climática, cuya afectación convierte la crisis ambiental en "males públicos globales", generando resultados perjudiciales, que trascienden fronteras y afectan negativamente a múltiples países, poblaciones y generaciones, como sequías y desertificación que afectan la supervivencia humana y el equilibrio planetario en toda su densidad.

Las sequías han dejado de ser fenómenos naturales aislados, para convertirse en crisis recurrentes exacerbadas por la actividad humana. Según las fuentes consultadas, desde el año 2000, la frecuencia de las sequías ha venido aumentado un 29%, afectando anualmente a unos 55 millones de personas y generando pérdidas económicas masivas. Este fenómeno es el resultado de una combinación de factores meteorológicos y antropogénicos: efectos, procesos y/o materiales derivados de las actividades humanas, que alteran el ambiente, diferenciándose de las causas naturales;........

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