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El Congreso Anfictiónico de Panamá: Un Legado de Integración, Descolonización y Soberanía para el Siglo XXI

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06.07.2026

El 22 de junio de 1826, en la entonces naciente ciudad de Panamá, se instaló una asamblea diplomática que cambiaría para siempre el rumbo del pensamiento político latinoamericano. El Congreso Anfictiónico de Panamá, fue convocado por Simón Bolívar desde Lima, el 7 de diciembre de 1824, apenas dos días antes de que las tropas patriotas al mando de Antonio José de Sucre, consolidaran la independencia continental con la victoria en Ayacucho. Este evento histórico representa el proyecto político más ambicioso del Libertador Simón Bolívar y constituye el primer intento serio de integración continental en América Latina, un precedente fundamental para el multilateralismo contemporáneo que, dos siglos después, sigue resonando con profunda y necesaria vigencia.

Para comprender la magnitud de esta iniciativa, es necesario remontarse a las ideas de Francisco de Miranda, precursor de la independencia hispanoamericana, quien ya soñaba con una gran nación que abarcara toda Hispanoamérica, bajo un solo vínculo. En su visión, el nombre de aquella futura entidad sería "Colombia" o "Colombeia", el primer gran proyecto de federación republicana centralizada, para agrupar y emancipar a todas las colonias hispanoamericanas, que estaban bajo el sometimiento del Imperio español. Bolívar retoma ese sueño y lo plasmó en la célebre Carta de Jamaica (1815), escrita desde el exilio en Kingston, donde avizora la unidad continental cuando dice: "Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo en una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo". Allí comparó poéticamente el Istmo de Panamá con el Istmo de Corinto, en la antigua Grecia, sugiriendo que algún día allí, se instalaría un augusto congreso de representantes de las repúblicas americanas.

El Libertador hacía una muy ocurrente afinidad, con la "Liga Anfictiónica de la Antigua Grecia", reunida alrededor del santuario de Delfos y el istmo de Corinto, lo que representaba para Bolívar, el modelo clásico de cooperación interestatal, fundada en intereses comunes como: la protección de los pueblos, el comercio y la paz colectiva; nombrar al Congreso como "anfictiónico", calificativo que denota pertenencia o relación a una confederación de pueblos, al ideal de integración, cooperación y defensa mutua, que deriva de la "anfictionía", que en la antigua Grecia designaba a las asociaciones de tribus o ciudades vecinas, era una declaración intencional de principios, libertarios, de justicia y de integración.

El objetivo central del Congreso Anfictiónico era crear una confederación de repúblicas hispanoamericanas independientes, basada en los antiguos virreinatos, que garantizara la soberanía conjunta frente a posibles amenazas externas. Bolívar vislumbraba una alianza internacional igualitaria, respetuosa de las soberanías nacionales, pero sólidas en defensa mutua, capaz de blindar a la región, contra cualquier intento de reconquista española o injerencia de potencias extranjeras.

Más allá de la defensa militar, el Congreso buscaba establecer un marco jurídico común, que regulara las relaciones interestatales, promoviera la cooperación económica y comercial, entre las nuevas naciones, y sentara las bases de un derecho internacional propio, americano, distinto del europeo. Bolívar aspiraba a que "los estados del istmo de Panamá hasta Guatemala formasen quizá una asociación", y confiaba en que la posición estratégica del Istmo podría convertirse, con el tiempo, "en el emporio del universo", reduciendo distancias globales y estrechando los lazos comerciales entre Europa, América y Asia.

Entre los temas específicos que el Libertador Simón Bolívar pretendía abordar, figuraban la abolición del tráfico de esclavos, la creación de un sistema de arbitraje para la solución pacífica de conflictos, la definición de fronteras comunes, la implementación de políticas arancelarias conjuntas y la adopción de principios constitucionales, inspirados en la Ilustración y en las experiencias republicanas emergentes

La convocatoria oficial, fue cursada por el peruano José Faustino Sánchez Carrión, ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores del Perú y fiel colaborador de Bolívar, quien compartía plenamente el ideario de la unidad hispanoamericana. Las delegaciones presentes fueron limitadas pero simbólicamente significativas: asistieron representantes de la Gran Colombia (compuesta por Venezuela, Colombia y Ecuador), México, Perú y la República Federal de Centroamérica: un estado soberano que existió entre 1823 y 1839, integrada por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica; Bolivia, cuyo presidente era el Mariscal Antonio José de Sucre, no pudo enviar delegados a tiempo, debido a pugnas políticas internas; cuando los delegados estuvieron listos, el Congreso ya había concluido.

Las ausencias fueron igualmente reveladoras: Chile, y las Provincias Unidas del Río de la Plata (actual Argentina) mostraron escaso interés, sobre todo por temores al supuesto expansionismo de Simón Bolívar, y el deseo de mantener relaciones comerciales directas, con potencias como Inglaterra y Estados Unidos, sin la intermediación de una liga continental. Buenos Aires estaba inmerso en la guerra del Brasil y desconfiaba de que el proyecto bolivariano, implicara una hegemonía de la Gran Colombia en Sudamérica. Brasil, siendo una monarquía imperial, tampoco participó. Paraguay ni siquiera fue invitado, debido a su política de aislamiento internacional, ya que el gobierno del entonces presidente José Gaspar Rodríguez de Francia, decidió cerrar sus fronteras, para proteger al país de las guerras civiles y evitar alianzas extranjeras, rechazando así toda invitación diplomática.

Dos potencias europeas tuvieron presencia como observadores: El Reino Unido, envió un delegado, James Parrot, motivado por sus intereses comerciales en la región y su deseo de asegurar mercados abiertos para sus productos, tras la desintegración del imperio español; Los Países Bajos, también enviaron un representante a título particular; Estados Unidos, no llegó a tiempo, había enviado a dos representantes, Richard Clough Anderson y John Sergeant; el retraso y la inasistencia, se debieron a que Anderson falleció de fiebre amarilla, durante el viaje y Sergeant llegó a la Ciudad de Panamá, cuando las sesiones formales del........

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