El regreso del exilio como humillación postrera para el chavismo
En el curso de la Segunda Guerra Mundial ocurrió un hecho de gran vergüenza para el derrotado. Francia debió firmar su capitulación en el mismo vagón donde obligó a los alemanes a firmar la suya durante la Primera Guerra. Tan icónico es el hecho que bien podría conocérsele como la “humillación de 1940”: Hitler se esmeró de tal modo que llegó al extremo de romper el museo donde el vagón estaba incrustado para regresarlo a su ubicación de 1918 (cuando Alemania se rindió) y hacer que Francia allí firmara su rendición.
Son los humores y avatares de la guerra. El odio, la venganza, la humillación y el revanchismo son parte de la jerga emocional bélica. Los que se van, recurren al arte de reaparecer........
