Notas sobre la situación de Venezuela dirigidas a la izquierda latinoamericana
Ante la brutal intervención militar de los EEUU a Venezuela, recibí numerosas solicitudes de información de amigos y amigas de América Latina, sobre todo de grupos de la izquierda sanitaria (ALAMES, PHM/MSP, y CLACSO). Estas notas pretenden responder a esas inquietudes.
El tres de enero, después de cuatro meses de un inusitado despliegue militar frente a las costas venezolanas, de un bloqueo naval y múltiples agresiones contra pequeñas embarcaciones que con la hipócrita excusa del combate al narcotráfico asesinaron a más de un centenar de personas, se produjo una intervención militar de los EEUU que incluyó bombardeos contra instalaciones militares y civiles, y culminó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Esa agresión constituye una insólita violación al derecho internacional y una ofensa contra la soberanía y la independencia de Venezuela y toda América Latina. Por lo tanto, este comentario parte de un contundente rechazo a la agresión imperialista y a su pretensión de tutelar las políticas venezolanas.
Pero más que interpretaciones sobre lo acontecido, que hay muchas y diversas, partamos de los hechos concretos e incontrovertibles.
No hubo invasión. No hay presencia militar activa de los EEUU en territorio venezolano. La intervención consistió en una operación de extracción y secuestro, que se realizó en pocas horas, y como hecho asombroso, sin mayor reacción de la fuerza armada venezolana. A excepción de los anillos de seguridad más cercanos al presidente, que combatieron fieramente y sufrieron un centenar de bajas, no hubo reacción militar para detectar y combatir las numerosas naves que perpetraron los bombardeos y llevaron a cabo el secuestro. Honor y reconocimiento a los que entregaron su vida enfrentado al invasor.
El detallado conocimiento de la ubicación y actividades de Maduro, así como la no activación de la defensa anti aérea, han desatado una ola de rumores e interpretaciones que plantean la posibilidad de infiltración y traición en sus círculos más cercanos. Queda mucho por aclarar y no hay suficiente información para hacerlo en este momento. Lo cierto es que Maduro fue secuestrado en una operación imperial exitosa, que constituye un estruendoso fracaso de la capacidad militar del gobierno venezolano, que mucho se había jactado de su poder. Qué vergüenza!
No hubo caos ni colapso. Es asombrosa la aparente normalidad del país. Se mantiene el gobierno, y con la venia de Trump, y una polémica decisión del TSJ, la vice presidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia. La Asamblea Nacional se instaló y ratificó a........
