El descarado intervencionismo imperial en las elecciones en Colombia y Perú
La arquitectura de la dominación global no descansa. En el tablero geopolítico actual, Suramérica asiste a una reedición corregida y aumentada de las viejas estrategias de sujeción colonial.
Lo que la doctrina oficial de Washington disfraza bajo la retórica de la "defensa de la democracia y la seguridad hemisférica" no es más que la operación de un engranaje de intervencionismo descarado, cuyo objetivo inmediato es revertir los procesos de autonomía nacional y consolidar el control político sobre su mal llamado "patio trasero".
Las recientes y polarizadas coyunturas electorales en Colombia y Perú representan los laboratorios más nítidos de esta contraofensiva imperial, diseñada para imponer, mediante el lawfare, la asfixia económica y la manipulación mediática, administraciones de ultraderecha subordinadas al mandato del Pentágono y los consensos de Washington.
La respuesta no se ha hecho esperar: un despliegue multidimensional encaminado a tutelar los procesos electorales y garantizar el triunfo de vertientes neofascistas o ultraconservadoras que aseguren la continuidad de los tratados de libre comercio, la presencia militar encubierta y la alineación irrestricta contra los bloques emergentes del Sur Global.
A través de agencias de fachada como la USAID, la NED y estrechas articulaciones con los oligopolios........
