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¿Estabilizar para saquear?

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Alaistar Crooke, Ben Caspit, Mark Levin, entre otros analistas, coinciden en el giro del enfoque Trump hacia un rumbo transaccional que prioriza los negocios y la "estabilización". Este vuelco queda plasmado en la reciente Declaración Estratégica Nacional (DEN) de Estados Unidos, que desvía la atención estadounidense de las preocupaciones de seguridad nacional hacia la asociación, la amistad y la inversión del hegemón de turno y de la élite que gobierna, más que del pueblo de los EEUU.

Un cambio moldeado por teorías neorreaccionarias, informes de la IA alimentados con los propios datos que suministran los gobiernos autoritarios, las reuniones de alto nivel, foros de inversión y una larga lista de acuerdos para ampliar lo que ellos llaman "cooperación" que no es otra cosa que el saqueo, intentos de anexión, imposición de protectorados, basados en la visión "tecnocrática" impulsada por los neorreaccionarios y psicópatas bíblicos que tomaron la Casa Blanca y denunciada como un peligro por Hanna Arendt.

Para ello, introducen una fuerza de "estabilización" y con ello lograr los fines del World Liberty Financial, sociedad fundada en 2024 por los hijos de Trump, Donald Jr. y Eric, junto con socios como Zach y Alex Witkoff (hijos del enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff), una plataforma de finanzas descentralizadas (DeFi) diseñada para ofrecer servicios de préstamos y ahorros con criptomonedas sin intermediarios bancarios tradicionales, y entre cuyas prioridades comerciales están los proyectos en el Golfo Pérsico -desarrollos inmobiliarios sobre el genocidio palestino en Gaza- o bien la reconstrucción de Irán -donde calculan vencer junto a su jefe genocida Netanyahu- o bien el proyecto de control, "estabilización" y saqueo de Venezuela: la joya de la corona, el Fort Knox del mundo moderno, ello, no en favor de la libertad, ni mucho menos de la democracia, sino en favor de la acumulación de miles de millones de dólares a la fortuna familiar Trump.

Así pues la propuesta sigue el siguiente orden: primero, se crea una "amenaza", se construye la narrativa de que es necesario eliminar dicha amenaza, se propone una solución -vía bombas o guerra relámpagos o guerras prolongadas- para luego establecer una reconstrucción y un mecanismo internacional -ergo diplomacia transaccional-; en este camino, se introduce una fuerza de "estabilización" y un gobierno tecnocrático -sea del signo que sea, Siria y Venezuela dixit-; y después, en el proceso, se aborda gradualmente -dicen ellos- la cuestión de la viabilidad gubernamental, los ingresos, el bienestar de los pueblos invadidos y ocupados, los desafíos de seguridad interna, los conflictos con grupos irregulares y finalmente, así como un favor la democracia. ¿Y la voluntad popular? ¿Y la soberanía? Ah, bueno, eso puede esperar, mientras hacemos negocios.

Mientras se "estabiliza" el gendarme invasor promete fascinantes inversiones gigantescas, que refuerzan su imagen de persona eficaz y exitosa; pero también, y aún más importante, mediante coacción a los países le abren una puerta de entrada personal para ganar miles de millones en acuerdos inmobiliarios, energéticos, militares, financieros, con lo saqueado a los pueblos, con colaboración de los tecnócratas, por supuesto.

Curiosamente, en el caso venezolano, han aparecido una categoría de políticos "normalizadores" que celebran las nuevas licencias OFAC, el pacto del reparto entre el gendarme extranjero y el "gobierno encargado" mientras nos entregan un manual de instrucciones de cómo ser un protectorado eficiente.

​Mediante una estabilización y coordinación pacífica para el saqueo y cito al Dr. Andrés Giusseppe "la OFAC nos da permiso para negociar, pero ellos deciden con quién; nos dejan exportar, pero solo a empresas "establecidas" por ellos; nos obligan a comprarles sus repuestos y tecnología; y, para cerrar con broche de oro, todo se rige por las leyes de EE.UU. y cualquier pelea se resuelve en sus tribunales". Diríamos nosotros estamos construyendo una soberanía de papel y aceptando que el 3E se acabó la República y lo que queda es una pseudo apariencia institucional que pretende extenderse como una excepcionalidad perpetua.

​Mientras los normalizadores nos piden mudez y silencio ciudadano "estratégico" para no "perturbar la estabilidad", el gendarme celebra que ya tienen el control del grifo de los recursos de lo que fue la República. Total, ¿qué importa que la Participación Fiscal nacional es menor con la nueva ley? Son sólo 7.300.000 de dólares que perdemos por cada millón de barriles que se llevan. Ese dinero no va a los hospitales, sino a cuentas controladas donde Washington audita hasta el último centavo que le "libera" a Miraflores.

​Y en esta "normalización" rematan el subsuelo de lo que fue la República -todo según sus cálculos- a cambio de la "paz operativa para los negocios" de la Fase I del Departamento de Estado.

Mientras tanto, corren los tiempos y se acerca el 2 de julio, día que se vencen los 180 días de la falta temporal. Capaz para esa fecha la OFAC nos emite una licencia especial para que el pueblo pueda votar, ello si el "murmullo democrático" no le espanta los negocios al gendarme y no perturba la estabilización para seguir saqueándonos.

Pedir y exigir que los "negocios y la estabilización" sean dentro de la Constitución y de nuestro ordenamiento jurídico, aunque parezca inútil es irrenunciable hacerlo. No es conflictivo ni buscarle cinco patas al gato pedir respeto a la Constitución. Estabilizar no es normalizar el saqueo y la violación a la CRBV. No habrá paz sin justicia. ¿O es que la "normalización" es sin elecciones y calarnos un gobierno sobre la base de un "estado de excepción perpetuo"?

Lo que debe normalizarse es el rescate de la Constitución, exigir que en este contexto de protectorado energético forzado y coacción externa es cumplir con un elemental principio: transparencia en la gestión de la crisis post-3 de enero. Porque como dice Giusseppe "un secuestrado, en su mínimo margen de libertad, tiene el deber de defender sus principios; lo que no se vale es aprovechar el cautiverio para entregar las joyas de la corona en cuartos oscuros".

​¿O será que en su delirio de "transición y estabilización" los encargados aprendieron tanto de historia socio política y jurídica que nos están aplicando el manual de Juan Vicente Gómez? subastar el futuro para que el "grupito transitorio" llegue a viejo en el poder. Los soberanistas decimos que la "transparencia" en la gestión de nuestros recursos no es un lujo, la soberanía es la única defensa que nos queda antes de que el neocolonialismo pase a ser esclavitud pura y simple.

Si Trump quiere "ayudar a estabilizar" le propongo crear una comisión forense con venezolanos y expertos de su administración y rescaten los más de 350.000 millones de dólares saqueados al país que están afuera alimentando el circuito financiero internacional, mientras aquí la gente se muere de mengua. ¿Trump, tú quieres ayudar? Colabora con el país para repatriar todo lo robado. Nuestro mensaje entonces a los "normalizadores" ni interdicción ciudadana perpetua, ni pacificar el saqueo y mucho menos expropiarnos los derechos políticos y civiles de los venezolanos.

Finalmente, para los normalizadores que intentan convencernos de la "pertinencia" de un gobierno encargado a perpetuidad sin UN SÓLO VOTO, vamos a explicarlo como para gorila chiquito a ver sí no siguen poniendo la cómica:

Una falta absoluta, según lo establece la Constitución, es la imposibilidad cierta, física y definitiva que el presidente no pueda ejercer el cargo, así una extracción o secuestro -para no ofender a unos y otros- que es una ausencia forzada, se encuadra en el Artículo 233, que regula las "faltas absolutas" del presidente. En tales casos, el vicepresidente ejecutivo asume el cargo temporalmente mientras se determina el procedimiento para llamar a elecciones, luego de vencidos los plazos (90 más 90 y 30 más para convocatoria)

Ahora bien, vamos con los hechos probatorios de la falta absoluta:

1.- FANB entregaron bastón de mando a DR, es decir, la reconocieron como comandante en jefe, después de ese acto de reconocimiento también están reconociendo la falta absoluta.

2.- La potencia invasora reconoce como presidente a Delcy Rodríguez pero además reconoce su legitimidad en juicio, ergo, reconocimiento internacional de la falta absoluta.

3.- EL IMPEDIMENTO FÍSICO (ausencia absoluta por estar detenido a las órdenes de un tribunal) ES LA FALTA ABSOLUTA. Porque él, estando detenido en el exterior, está imposibilitado físicamente para gobernar, a menos que comience a gestionar desde la cárcel dónde lo tienen detenido. En Venezuela tuvimos un presidente que mandó 3 años desde Suiza: Joaquín Crespo. Pero nunca estuvo detenido en un juicio.

Ahora bien, sabiendo que en Venezuela no existe el Control Institucional dado que el TSJ y la AN están alineados con el Ejecutivo, no existe un control real ni contrapesos, lo que permite la aprobación de decretos de emergencia sin revisión independiente.

Lo cierto, es que, si no se convoca primero a una REINSTITUCIONALIZACIÓN del CNE y TSJ además de FGR, CGR y DP, continuará la ruptura del Orden Constitucional y se extenderán las consecuencias del 28J -esta vez sin UN VOTO pretenden tener legitimidad con bombas y apoyo del invasor- lo que es "falseamiento del estado de derecho", donde los mecanismos de emergencia se utilizan para consolidar el control político en lugar de proteger la institucionalidad.

Tesis, por cierto, que nos somete a un "protectorado" con unas autoridades -que nadie eligió- y que según algunos Diputados del clan alacranistico, debe prolongarse más allá de los tiempos taxativos establecidos constitucionalmente, admitiendo interpretaciones acomodaticias del TSJ.

Una cosa es no contar con instituciones que puedan darles viabilidad a unas elecciones al día de hoy -con voluntad política eso se resuelve en un mes- y otra es creer que somos idiotas y no sabemos bien que se están dando colita, con una interpretación errónea y complaciente de lo que es una ausencia absoluta y de lo que taxativamente ordena la Constitución.

No se hagan, los venezolanos sabemos. Y sabemos bien que están haciendo.

¡Toca luchar y vencer!


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