Cuando la prensa de la derecha rancia entierra la verdad bajo sus propios escombros…
«El problema de escribir desde la distancia es que nunca se huele el polvo de la verdad.» ANACLETO
El Bohemio tenía ese aire de los días en que la indignación se sirve caliente, como el café recién colado. En la mesa del rincón, Anacleto había desplegado el artículo de ABC y publicado por Pasaporteñ@, de Argentina, sobre la mesa, con las marcas de sus dedos en los bordes, como si hubiera estado a punto de arrugarlo. A su alrededor, la profesora, el coronel retirado, el boticario, el viejo periodista y Carmen esperaban. El pichón de periodista llegó con el teléfono caliente, pero esta vez no traía un rumor. Traía el artículo impreso, con las líneas subrayadas en rojo. «Anacleto, esto es una vergüenza. ABC publicó un artículo diciendo que las viviendas de la Misión Vivienda se derrumbaron como castillos de arena. Que los muertos están bajo los escombros de las construcciones del régimen. ¿Cómo pueden escribir eso?»
Anacleto no respondió de inmediato. Encendió un cigarrillo con esa parsimonia de quien sabe que las mentiras del imperio, cuando se documentan, se vuelven su propia sentencia. Exhaló el humo hacia el techo y lo vio deshacerse contra las aspas. «Camarita, lo que usted tiene ahí no es un artículo. Es un manual de desinformación escrito por una periodista extranjera que vive en Venezuela pero que no ve a Venezuela; que escribe sobre los muertos desde el aire acondicionado, que habla de las viviendas de la Misión sin haber pisado una; que confunde el dolor del pueblo con propaganda; que usa el hedor de los cadáveres, camaritas, para justificar su propia podredumbre.»
La profesora, con esa precisión de archivo que la caracteriza, desplegó un informe técnico del Colegio de Ingenieros de Venezuela. «Según el informe técnico preliminar, el 100% de los derrumbes completos en Caracas correspondieron a edificios del sector privado o de vieja data. En La Guaira, menos del 5% de las viviendas de la Gran Misión Vivienda sufrieron daños estructurales severos. En Catia La Mar, el conjunto habitacional Hugo Chávez no tiene 193 edificaciones, como afirma el artículo. Tiene 75 torres, de las cuales solo 8 presentaron daños estructurales y 2 colapsaron. Eso, camaritas, no es "ninguna construcción oficial resiste". Es una distorsión monumental.»
El coronel retirado, con su voz grave, se inclinó sobre la mesa. «Anacleto, ¿y el testimonio de los rescatistas? Dice que "el hedor de los cadáveres es insoportable". Que "la ayuda no ha llegado".»
«Coronel, los rescatistas están trabajando; los chilenos llegaron, los perros rescatistas están en el terreno, los voluntarios han organizado centros de acopio desde el primer día» aclaró Anacleto, mientras limpiaba sus lentes. «La ayuda ha llegado, camaritas. Pero la periodista no quiere verla, porque no le sirve. Ella no vino a informar. Vino a sentenciar.»
Carmen, desde la barra, dejó el........
