La energía en el siglo XXI: capital, poder y la nueva estructura de la civilización
En El capital en el siglo XXI, Thomas Piketty demuestra que la desigualdad no es un accidente, sino el resultado de estructuras económicas profundas que evolucionan en el tiempo.
Siguiendo esta lógica, es posible plantear una hipótesis similar: la energía, más que un recurso técnico, es el verdadero capital estructural de la civilización.
El siglo XXI no solo enfrenta una transición energética. Enfrenta una reconfiguración del poder global basada en la forma en que se captura, distribuye y controla la energía.
Energía como forma de capital, por que en la tradición económica, el capital ha sido entendido como activos productivos acumulables. Sin embargo, toda forma de capital tiene un fundamento energético: la industria depende de combustibles, el transporte de energía y la digitalización de electricidad.
En este sentido, la energía puede entenderse como una forma primaria de capital: capital energético = capacidad de transformar el entorno
Durante los siglos XIX y XX, este capital estuvo dominado por fuentes fósiles: carbón, petróleo y gas. Estas fuentes no........
