De La Higuera a Manhattan: El amanecer de las batallas por el poder
El calendario político latinoamericano suele tejer coincidencias incómodas. En la víspera de este 8 de octubre, dos acontecimientos distantes en el tiempo y en la geografía se cruzan en un mismo espejo analítico: la conmemoración de la caída en combate de Ernesto "Che" Guevara en La Higuera (1967) y la audiencia en un tribunal federal de Nueva York donde la defensa de Cilia Flores solicitará su traslado a arresto domiciliario.
A simple vista, situar en la misma línea argumental al médico rosarino convertido en ícono de la insurrección armada y a la influyente dirigente del chavismo procesada en Estados Unidos podría parecer una provocación cronológica. Sin embargo, observados desde la dinámica del poder y la evolución de las izquierdas continentales, ambos momentos marcan el inicio y el intento de descomposición final de una era ideológica.
El relato del heroísmo revolucionario.
Cuando el Che Guevara fue capturado y ejecutado en las montañas bolivianas hace casi seis décadas, su figura quedó congelada en la retórica del sacrificio y la mística revolucionaria. Con sus profundas convicciones, el "Che" encarnó la vía revolucionaria para transformar la realidad latinoamericana sin perder la ternura. Aquella muerte selló una estética de la resistencia que motinó a generaciones y que sirvió, durante décadas, como el combustible simbólico sobre el cual se construyeron los proyectos de la llamada izquierda antiimperialista.
Aquel discurso prometía la liberación popular,........
