A países débiles, y además pendejos, no los respeta nadie, y desarmados, peor… Venezuela, cuánta vergüenza por tu destino…
Vamos a demostrar, que EE UU no es una NACIÓN: es un conglomerado de corporaciones al mando del ejército más poderoso del mundo…Y nosotros, aquí en Venezuela, debemos culparnos porque desde los tiempos de Bolívar, no fuimos capaces de unir esfuerzos para convertirnos en una potencia militar, ante todo. Nos desintegramos en guerritas internas miserables y a la vez nos creíamos una gran cosa acabando a nuestros hermanos, y en esas masacres nos vino a coger el siglo XX. Fuimos "VALIENTES" para destruirnos a nosotros mismos, y luego para que nos volvieran a someter. De habernos equipado bien, hubiésemos podido cambiar el rumbo de América Latina, y quizás del mundo. Sólo dos gobernantes en el siglo XX visionaron esto de tener un buen ejército, en medio de terribles limitaciones: Cipriano Castro y Marcos Pérez Jiménez. Chávez hizo amagos de avanzar en la creación de una central nuclear, pero ante el desastre de Fukushima Daiichi ocurrido el 11 de marzo de 2011, ordenó paralizar tales estudios y proyectos. ¡Gravísimo error! En este planeta, no se puede ser soberano sino se está armado hasta los dientes. A los países débiles y además pendejos no los respeta nadie porque en cuanto se propongan ser LIBRES y emprender una política nacionalista, son atacados a muerte por el imperio, y así, cuanto aspiren acaba en desastre. No se diga, en cada pretensión por decidir su propio destino.
Vamos a demostrar, que EE UU no es una NACIÓN: es un conglomerado de corporaciones al mando del ejército más poderoso del mundo…Y nosotros, aquí en Venezuela, debemos culparnos porque desde los tiempos de Bolívar, no fuimos capaces de unir esfuerzos para convertirnos en una potencia militar, ante todo. Nos desintegramos en guerritas internas miserables y a la vez nos creíamos una gran cosa acabando a nuestros hermanos, y en esas masacres nos vino a coger el siglo XX. Fuimos "VALIENTES" para destruirnos a nosotros mismos, y luego para que nos volvieran a someter. De habernos equipado bien, hubiésemos podido cambiar el rumbo de América Latina, y quizás del mundo. Sólo dos gobernantes en el siglo XX visionaron esto de tener un buen ejército, en medio de terribles limitaciones: Cipriano Castro y Marcos Pérez Jiménez. Chávez hizo amagos de avanzar en la creación de una central nuclear, pero ante el desastre de Fukushima Daiichi ocurrido el 11 de marzo de 2011, ordenó paralizar tales estudios y proyectos. ¡Gravísimo error! En este planeta, no se puede ser soberano sino se está armado hasta los dientes. A los países débiles y además pendejos no los respeta nadie porque en cuanto se propongan ser LIBRES y emprender una política nacionalista, son atacados a muerte por el imperio, y así, cuanto aspiren acaba en desastre. No se diga, en cada pretensión por decidir su propio destino.
Estados Unidos por poseer el arsenal más grande de esta tierra, ha acabado convertida en una "nación" que no respeta tratados internacionales, que acoja o asuma con responsabilidad las decisiones de los organismos multilaterales: ONU, OEA, CIDH o CPI. Ni siquiera respeta los propios estatutos de la OTAN con sus aliados criminales europeos. Mucho menos es EE UU una democracia con diversos partidos que se disputen realmente el voto popular. Se trata de un conglomerado empresarial y corporativo (gansteril), que cuenta con casi 3 millones de militares en servicio activo, con 4.800 sitios de defensa en siete continentes. Con un presupuesto anual de más de US$ 700.000 millones para desafiar a cualquier país pequeño o indefenso en el mundo.
Estados Unidos por poseer el arsenal más grande de esta........
