Vuelve la planta insolente (II)
El imperialismo continua presente, sólo cambia de ropaje, se viste de gala en los organismos internacionales para aparentar, pero mantiene el látigo, para azotar a los pueblos, apoderarse de sus recursos naturales e imponerles gobiernos que se alineen con sus intereses, al margen del derecho internacional y humanitario y de todo trato diplomático respetable entre los pueblos del mundo.
Jesús Sotillo Bolívar. Profesor de la UCV
Como en los viejos tiempos, pero ahora renovada, con un nuevo ropaje pero con las mismas intenciones, la Planta Insolente, como así fue calificada la invasión extranjera sobre Venezuela, por el Presidente Cipriano Castro, vuelve a profanar el suelo sagrado de la Patria.
Y decimos renovada y con nuevo ropaje, porque ahora, utiliza nuevos métodos, nuevos pretextos, nuevas justificaciones y armas sofisticadas, con el mismo fin, apropiarse de los bienes patrios.
Además de rodear el país por modernos porta aviones dotados de cargas nucleares y marines formados para matar, invaden con tropas especializadas a los países para secuestrar sus presidentes, llevárselos a su cárceles, someterlos a juicios espurios e intentar que sus lacayos internos tomen y formen un gobierno al servicio de los intereses imperiales (en el caso de Venezuela, el imperio yanqui).
El propósito final es valerse de sus lacayos internos, para nombrar gobiernos ficticios, paralelos a los que el pueblo se da constitucionalmente, para luego desde allí, comenzar el saqueo y apoderamiento de bienes que son propiedad del pueblo venezolano (petróleo, derivados, gas y otros minerales).
Mutatis mutandi, los procedimientos son los mismos, cambian los pretextos y las justificaciones. Si antes era supuestas deudas, ahora la justificación es la lucha contra el Narcotráfico, El........
