El comunismo consejista como paradigma de la revolución social
Al despotismo burocrático presente en todo Estado y en toda organización política habría que oponerle un comunismo consejista que, como efecto de sus acciones, permita a todos sus participantes desarrollar sus potencialidades revolucionarias, creadoras y democratizadoras de forma plena, en armonía con sus congéneres y la naturaleza; siendo la transformación social su principal prioridad en vez de su particular beneficio. Sería un cambio de raíz que abarcaría todas las estructuras que componen el modelo civilizatorio y daría un vuelco completo a las maneras como se conduce el poder y las relaciones habituales entre dirigentes y dirigidos, entre gobernantes y pueblo, y jerarcas y subalternos; lo que implicará, inexorablemente, un cambio de mentalidad para aceptar el nuevo paradigma que de todo esto se derivaría. Una vez vigente este comunismo consejista, los delitos de abuso de autoridad, corrupción, clientelismo, nepotismo, tráfico de influencia, extorsión, contrataciones de obras sin licitación pública y manejos indebidos de recursos del Estado, tan constantes y renombrados en toda Nuestra América/Abya Yala/Améfrica Ladina, serían eficazmente contrarrestados al no estar supeditado a ninguna conveniencia partidista ni a ninguna razón de Estado o de clase que pueda reducir, hasta en su mínima expresión, la defensa de los intereses colectivos. El comunismo consejista será, entonces, la forma activa y........
