Elías Jaua, Jorge Rodríguez y la política del perdón: Las disculpas que no borran la responsabilidad histórica
En los últimos meses, voceros principales de la dirección del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y de las más altas instituciones del Estado (con las recientes declaraciones de Elías Jaua y Jorge Rodríguez a la cabeza) han salido a pedir perdón al país. Aunque presentan estos discursos como actos de reflexión personal o arrepentimiento, hay que analizarlos con cabeza fría. En lugar de mostrar un cambio real de rumbo, este pedido de perdón funciona como una defensa para suavizar o tapar la responsabilidad directa que ambos tienen en la crisis económica, social y política que hoy golpea a la familia trabajadora venezolana.
Cualquier político o persona pública tiene derecho a revisar su pasado. Sin embargo, la cosa cambia por completo cuando el perdón lo piden quienes tuvieron, y en el caso de Rodríguez, siguen teniendo, el poder en sus manos para tomar decisiones.
Del discurso de la disculpa a la realidad de los hechos
Pedir perdón se convierte en un simple juego de palabras cuando no va acompañado de un cambio real en las decisiones del Gobierno. En el caso de Jorge Rodríguez, su solicitud de disculpas choca de frente con la realidad: él ha sido pieza clave en la consolidación del modelo económico actual, enfocado en abrirle las puertas al gran capital, entregar nuestras riquezas naturales a transnacionales y negociar con potencias extranjeras, pasando por encima de la soberanía popular y los derechos laborales. Sus palabras de arrepentimiento no frenan las medidas del Gobierno; al contrario, las políticas que hacen que el pueblo pague el costo de la crisis se siguen profundizando.
Por el lado de Elías Jaua, si bien hoy en día ya no ejerce funciones como funcionario del Gobierno (y sin precisar si se mantiene o no como militante o miembro activo del PSUV), ha venido haciendo comentarios críticos frente al entreguismo y la orientación de la gestión gubernamental. Sin embargo, hay que decir las cosas claras: la suya es una crítica a media voz. Jaua comprenderá que un pedido de disculpas o una postura crítica tardía no borran el peso de sus decisiones pasadas. Todo lo que diga hoy tiene que medirse con la realidad de los años en que ocupó altos ministerios y puestos de dirección en los momentos más decisivos de la llamada "revolución bolivariana".
La cúpula dirigente que ha formado parte de los gobiernos de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y la ahora pro yankee Delcy........
