La estrategia del Imperio Occidental
Muchos reconocidos analistas piensan y comentan sobre la falta de estrategia de los Estados Unidos en la guerra del Oriente Medio, no se explican cómo los estrategas gringos no habían previsto la capacidad militar y la resiliencia de los iraníes, se preguntan que cómo era posible que las autoridades gringas dudaran que el estrecho de Ormuz sería cerrado y que, además, existía la posibilidad de que Ansar Allah se involucrara en el conflicto y complicara el tráfico en el estrecho de Bab al Mandab.
Pues dejenme decirles que esa es precisamente la estrategia imperial para tratar de mantener su hegemonía y detener, o al menos contener, el avance del nuevo mundo que está naciendo en el Oriente. El plan: acabar con la producción de petróleo y sus derivados, eso sumado a los constantes ataques contra las refinerías rusas, no solo aumenta los precios – algo que beneficia a las petroleras occidentales y a la familia Trump y sus amigotes - sino que además convierte a los Estados Unidos en un suplidor de primera.
Todos los miembros de la administración del imperio eurocéntrico, tanto en los Estados Unidos como en Europa son unos simples títeres que bailan al son de lo que interpretan sus verdaderos amos : las poderosas élites financieras occidentales. La danza macabra se llama caos y reseteo.
El que funge como emperador hoy en día es un mafioso ya senil, un psicópata enfermo y egocentrista que se cree el hombre más poderoso del universo, capáz de actuar con total impunidad. Este payaso anaranjado, está rodeado por una cuerda de sicofantes corruptos, todos puestos allí por los que, desde las sombras, mueven los hilos de la política imperial.
Scott Bessent, un discípulo del siniestro George Soros, especialista al igual que su mentor, en atacar y destruir cualquier moneda, enriqueciendose enormemente en el proceso.
El vicepresidente Vance, un conejo amaestrado y apoyado por Peter Thiel y el resto de las élites de Silicon Valley.
El impresentable Narco Rubio, apadrinado por las fortunas del sionismo y las mafias cubanas y venezolanas del Estado de Florida.
El secretario de guerra, un alcohólico payaso representante directo del sionismo cristiano, expresentador de televisión, sirvió en el ejército de los Estados Unidos, pero nunca tuvo altas responsabilidades durante su servicio y definitivamente, no está capacitado para dirigir algo tan complejo como el Pentágono.
Y no olvidemos al más peligroso de todos, el secretario de seguridad Stephen Miller, otro sionista declarado, defensor furibundo de la entidad sionista de Israel y de cualquier guerra que pueda ser librada por el imperio.
Los líderes políticos de lo que queda de las ex grandes potencias colonialistas europeas no se quedan atrás, en su gran mayoría vienen de la banca Rothschild, Goldman Sachs y de los grandes fondos de inversión y se destacan por su rusofobia extrema, muchos en Bruselas son descendientes directos de los criminales de la........
